Cómo funciona un parque eólico y cómo se distribuye la energía en la red

Actualmente hay 58 parques eólicos en operación distribuidos a lo largo y ancho de la Argentina, que suman un total de 3.292 MW de potencia instalada gracias al funcionamiento de más de 900 aerogeneradores. Aerogeneradores que durante el 2021 lograron abastecer de energía eléctrica a más de 2.7 millones de hogares. Durante este año, los proyectos renovables han cubierto -en promedio- el 13% del abastecimiento eléctrico del país. Aproximadamente el 75% de esta generación proviene de parques eólicos.



¿Cómo funciona un parque eólico?

Los parques eólicos se instalan donde se encuentra el recurso renovable, es decir, el viento. Como generalmente están alejados de los centros de consumo, se requiere de una capacidad adecuada de transporte para poder conectar la oferta y la demanda.


En los parques, los aerogeneradores utilizan la energía cinética del viento para transformarla en energía eléctrica. Al pasar el viento por el rotor del aerogenerador -compuesto por las 3 palas y el buje que las sostiene- provoca una fuerza giratoria. Luego, las palas hacen rodar un eje que hay dentro de la góndola, que entra a una caja multiplicadora que incrementa la velocidad de rotación del eje proveniente del rotor e impulsa el generador eléctrico que utiliza campos magnéticos para convertir la energía rotacional en energía eléctrica.


Todos los aerogeneradores tienen en la parte superior de la góndola dos instrumentos (sensores) que miden la velocidad y la dirección del viento. Cuando el viento cambia de dirección, el controlador electrónico indica a los motores girar la góndola. Las palas se mueven con ella para ponerse de cara al viento. Las aspas también giran sobre su eje para asegurar que se extrae la cantidad óptima de energía a partir del viento.


Existen aerogeneradores que no tienen caja multiplicadora; se los conoce como de tipo Direct Drive, y compensan la falta de revoluciones en el eje con un generador eléctrico multipolo.


La cantidad de energía generada va a depender de diferentes factores como la dimensión del generador eléctrico y del rotor, la velocidad del viento y la ubicación de los aerogeneradores. La energía que se consigue es una energía de baja tensión, y es conducida hasta un transformador que la eleva a 33 KV con el objetivo de que pueda ser transportada por el parque eólico para finalmente llegar hasta la subestación del sistema argentino de interconexión que la convertirá en corriente de 132 kW o más (alto voltaje).


¿Cómo se almacena la energía eólica?

La energía eólica es un recurso estratégico, abundante y limpio que cuenta con la característica de ser intermitente. Esto significa que no generamos energía eléctrica a partir del viento cuando queremos sino cuando el recurso eólico está presente. Esta energía no puede almacenarse de forma directa: necesita someterse a diferentes procesos para convertirse en otro tipo de energía como puede ser la química mediante baterías o la producción de hidrógeno verde.


Los sistemas de almacenamiento se dividen en tres grandes grupos: para usuarios finales (que son los de uso diario), a gran escala (los que emplean cantidades de energías muy altas medidos en GW), y en activos de generación y redes (sistemas de uso y distribución medidos en MW). Para cada sistema y ocasión existen diferentes formas de almacenamiento de la energía una vez producida. Las formas de almacenamiento probadas y más utilizadas en el mundo actualmente son: las baterías, las pilas de combustible de hidrógeno, el almacenamiento térmico, el aire comprimido, los condensadores y supercondensadores y el bombeo hidroeléctrico. Los sistemas de almacenamiento no solo sirven para guardar energía sino también para regular la oferta y demanda energética.


Todos los ojos puestos en el hidrógeno verde

Una de las grandes promesas a nivel almacenamiento y reutilización es la del hidrógeno verde, en donde a través de la generación de energía eólica se puede efectuar la electrólisis del agua, un proceso electroquímico en el cual se disocian las moléculas del hidrógeno de las del oxígeno. Luego, el hidrógeno puede ser almacenado, transportado y utilizado nuevamente para producir energía. De esta manera el hidrógeno permite disponer de la energía lejos del lugar donde se genera de una forma completamente sustentable.


La tecnología de los aerogeneradores avanza, produciendo máquinas con longitudes de pala cada vez mayores y, por lo tanto, mayor superficie de barrido del rotor para extraer más energía del viento. En la actualidad la energía eólica es competitiva con las otras tecnologías del sistema eléctrico, con la ventaja de que la eólica, al no tener un proceso de combustión en la generación de energía eléctrica, no genera gases de efecto invernadero.

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