CADENA DE VALOR Y HUELLA DE CARBONO EN LA ENERGÍA EÓLICA Y OTRAS INDUSTRIAS

En los últimos paneles del evento virtual recientemente organizado por la Cámara Eólica Argentina, especialistas y representantes de diversas industrias disertaron acerca de su cadena de valor y la transición energética como clave para la mitigación de la huella de carbono.



Desafíos en la cadena de valor eólica en Argentina

En este panel, moderado por Laura Mafud, conversaron Gastón Guarino, Director GRI Calviño Towers Argentina S.A; Diego Coatz, Director Ejecutivo y Economista jefe de la UIA y Claudio Domínguez, Administración de Gestión y Servicios Eólicos, se discutieron los desafíos actuales de la cadena de valor, el rol de Argentina en la industria eólica en materia de exportación y las diferentes actividades que forman parte del círculo virtuoso de la industria eólica.


Acerca de los desafíos, Gastón Guarino comentó que en el 2018 y 2019 se logró un desarrollo sostenido de la industria pero que, con la baja transitoria del mercado local en el último tiempo, el principal desafío actualmente es el de utilizar las capacidades instaladas que tienen las industrias para mantener en actividad los centros fabriles, lo que se ha estado logrando gracias a la exportación.


“Ya hay distintas empresas que han podido exportar componentes específicos; y la regionalización puede llegar a dar una sustentabilidad a este proceso exportador que estamos llevando adelante desde el sector”, explicó.


Por su parte, Diego Coatz agregó que en los próximos 20 años habrá una revolución de la producción energética en donde las energías renovables serán las protagonistas. Los desafíos principales consistirán en generar políticas de estado entendiendo estos cambios y favoreciendo la transición energética, propiciar condiciones financieras para que haya inversión en el país y consolidar lo que ya se generó a nivel industria.


“Argentina tiene que ser un actor en materia energética y tiene que tener una estrategia productiva de largo plazo que apuntale el crecimiento en la industria de energía eólica”, resumió.


Claudio Domínguez sumó a los desafíos la importancia de capacitar y desarrollar conocimiento especializado para generar empleo dentro de la industria: ”Creemos que la industria eólica va a crecer mucho y que hay capital humano para el desarrollo y generación de empleo en el país”.


Exportación e interacción de la energía eólica con otras industrias


Ahondando en la cuestión de la exportación Guarino explicó: “Nos vimos obligados como industria a poder transitar este bache en el mercado intralocal a través de la exportación”. Agregó que la industria en Argentina todavía era muy joven cuando comenzaron a exportar y que, teniendo en cuenta la rigurosidad y exigencias del sector a nivel global, lograron cumplir con los requisitos necesarios y estuvieron a la altura de la circunstancias.


Aunque en un principio se comenzó a exportar como método de subsistencia y para mantener la capacidad instalada, ahora el desafío es consolidarse buscando las condiciones de competitividad para que esta actividad siga desarrollándose.


“Es necesario exportar”, resaltó Diego Coatz. “Tenemos las condiciones objetivas para hacerlo pero se necesita previsibilidad macro, precios relativos predecibles y condiciones de financiamiento internacional”. Además agregó a los desafíos de la exportación la importancia de la colaboración dentro del sector energético entre energías renovables y no renovables.


Al hablar del tema de la interacción con otras industrias Guarino comentó el increíble valor de la energía eólica al lograr mitigar la huella de carbono de distintos productos.


“La industria eólica puede generar una reparación y volver otros productos mucho más competitivos como la carne o los combustibles fósiles”, explicó. “La industria automotriz sabemos que va a ir hacia la electrificación y la energía renovable va a ser necesaria para complementar este cambio. Estas tres son industrias exportadoras y tradicionales en Argentina”.


Huella de Carbono y Transición Energética

Continuando con la cuestión de complementariedad entre la energía eólica y otras industrias, en el último panel de la fecha, moderado por Santiago Spaltro, expusieron representantes de diversas empresas que no están estrictamente relacionadas a la industria eólica pero que están migrando hacia una matriz energética verde, además de un investigador experto en desarrollo económico.


Los especialistas invitados fueron Brenda Bianquet, Gerente de asuntos corporativos de L’oreal; José Luis De la Cruz Meixueiro, Gerente Global de Energía Renovable del Grupo Bimbo; José Founrouge, Director Global de Medioambiente en Ternium y Sergio Drucaroff, Investigador asociado en Desarrollo Económico de CIPPEC.


José Luis De la Cruz Meixueiro detalló el plan de sustentabilidad del Grupo Bimbo y el rol principal que tiene la transición energética dentro de la mitigación de su huella de carbono. Explicó que desde el 2012 están cambiando su enfoque hacia uno más sostenible, haciendo que el 100% de consumo eléctrico de sus plantas provenga de renovables. Pero además agregó que este cambio les trajo tantos beneficios que en 2018 el grupo se comprometió a operar con energía renovable en todas sus sedes para el 2025.


“Tenemos paneles solares en todas nuestras plantas y para complementar compramos energía renovable a largo plazo en Argentina en un contrato con Genneia para poder suministrarnos energía a través de parques eólicos”, explicó. “Es rentable y bueno para el planeta”.


Brenda Bianquet comentó que en L’oreal trabajan hace diez años en mejorar su huella ecológica y que tienen como objetivo que el 100% de sus instalaciones sean neutrales en carbono utilizando energía verde para abastecerse.


“Todos los objetivos que se trazaron en el 2030 se basaron en la ciencia y los estudios de calentamiento global”, comentó. “En Argentina para empezar hicimos una disminución del uso eléctrico, iluminación natural de 8%, contratamos energía eólica y redujimos las tensiones del transporte de mercadería cambiando por uno eléctrico”.


Por su parte, José Founrouge, destacó que Ternium, al hacer principalmente aceros, ya forma parte de la cadena de valor de la energía eólica y otras renovables. Trabajan desde hace años en definir sus objetivos de sustentabilidad, donde se prioriza la descarbonización, a través de la reducción para el 2030 de un 20% de sus emisiones específicas de CO2 y la compra en Argentina de un 80% de energía renovable eólica para abastecer sus instalaciones.


“Estamos trabajando codo a codo con la Dirección de Transición Energética que se creó en el seno de la organización Techint para abordar este desafío de la manera más competitiva posible”, comentó y agregó que ”se generó desde un lugar de responsabilidad social y en contemplación de los objetivos del Acuerdo de París”.


Finalmente Sergio Drucaroff destacó que los testimonios de los representantes de los diferentes grupos empresarios demuestran que los lugares desde los cuales se está promoviendo la mayor sustentabilidad son del sector privado. Sin dejar de mencionar el rol del sector público que es el facilitador de los marcos regulatorios para posibilitar el desarrollo de las empresas sostenibles.


Para concluir destacó el rol de los consumidores, quienes reclaman que las empresas tengan una rama de sustentabilidad fuerte a la hora de producir. “Los consumidores cada vez más se fijan en cómo se hacen los productos y esto impulsa muchas veces el cambio en las empresas”, explicó.

En el conjunto de estos paneles se pudo apreciar tanto la importancia de tener una cadena de valor funcional para la realización de proyectos eólicos como la de la energía eólica como parte de la cadena de valor en la producción de otros bienes esenciales de la vida cotidiana con el fin máximo de descarbonizar las industrias y vivir en un planeta más sustentable y productivo.


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