OBJETIVOS Y DESAFÍOS PARA LA ENERGÍA EÓLICA EN ARGENTINA

A fines de 2020 Argentina se comprometió a reducir, para 2030, las emisiones de gases de efecto invernadero un 26% por ciento por debajo de lo que se había responsabilizado en 2016. En ese año se había presentado la Segunda Contribución Determinada a Nivel Nacional, donde se estableció el aporte que realizaría el país para lograr los objetivos del Acuerdo de París.



Asimismo, según lo establecido por la ley 27.191, que le da marco legal a la actividad de las energías renovables en el país, hacia 2025 se deberá duplicar la capacidad de generación de energías renovables en la matriz energética del país: es decir pasar de un 10% que aproximadamente aporta hoy y alcanzar el 20% que se definió en la ley.


Se trata de dos compromisos ambiciosos que impactan en la actividad de la energía eólica y que en gran medida define los desafíos que tiene el sector. “El objetivo que tenemos como industria es el incremento de las energías renovables, colaborar con estas metas y cambiar la matriz de generación de energía, fundamentalmente en los grandes consumidores como son las empresas argentinas. Como sector, vemos muy buenas oportunidades de crecimiento en el ámbito corporativo que demandará cada año mayor cantidad de energía de origen renovable” explica Gustavo Castagnino, Vicepresidente de la CEA y Director de Asuntos Corporativos de Genneia


Argentina posee uno de los recursos eólicos más importantes del mundo. Los vientos aprovechables abundan en gran parte del territorio, sobre todo en la Patagonia y en la provincia de Buenos Aires. En los últimos diez años el país impulsó con mucha más fuerza que en años anteriores, las energías renovables, siendo la más significativa de estas, la energía eólica. Este período ha comprendido dos administraciones nacionales que fomentan las energías renovables.


La potencia instalada total según CAMMESA al finalizar el 2020 fue de 41.951 MW. La mayoría de las instalaciones corresponde a fuentes térmicas que utilizan principalmente el gas, un combustible fósil. La potencia instalada de energías renovables supera incluso a la energía nuclear que es de alrededor del 4,5%.


¿Por dónde empezamos para seguir creciendo?


En este contexto, donde se observan desafíos y objetivos, las principales compañías que ya tienen proyectos en marcha de energía eólica y que vuelcan su producción al sistema energético argentino están en condiciones de acelerar la inversión para cumplir con las metas fijadas. Así y todo, surge un debate que ya está en la mesa de trabajo con las autoridades del Gobierno Nacional: por un lado se trata de liberar la capacidad de transporte de los proyectos que por diversos motivos no se pusieron en marcha y hacer una oferta pública con esa participación en las redes de transmisión. Con otros tiempos y planificación también está el tema de la planificación y construcción de nuevas redes de transmisión porque, se sabe, que la última gran inversión en este componente de infraestructura se hizo en la década del 90.


Por ejemplo, en los parques eólicos cercanos a la ciudad de Puerto Madryn en la provincia de Chubut, localidad que tiene uno de los mejores vientos del mundo, no hay más capacidad de evacuación de la energía producida porque las redes actuales están todas ocupadas. Esta situación genera, en algún sentido, un círculo vicioso que impide a las compañías la planificación de su inversión: al no disponer de capacidad para transportar la energía todo proyecto nuevo o ampliación se vuelve inviable.


“Argentina vive hoy una oferta de energía mayor a la demanda. Pero en esta actividad todos sabemos que una vez que la economía vuelva a crecer y eso será muy pronto en términos estratégicos, la oferta y demanda se va a equilibrar y es probable que la demanda supere a la oferta. Para ese escenario se tendrá que ampliar la red de transporte al tiempo que nosotros debemos generar más energía para volcarla al mercado”, apunta Castagnino.



Hay hoy una gran cantidad de proyectos que aún no se han puesto en marcha por distintas razones. Según datos del mercado, se trata de aproximadamente de entre 1,5 y 2 GW que están en esa situación y que los operadores que hoy generan energía renovable podrían disponer en el corto plazo.


En este sentido, el pasado 10 de marzo, la CEA presentó una propuesta de solución a CAMMESA, y posteriormente a la Subsecretaría de Energía Eléctrica, a cargo en ese momento de Federico Basualdo, a quien se lo interiorizó de la propuesta. El 4 de junio, la Cámara se reunió con Guillermo Martín Martínez, Director Nacional de Energía Eléctrica, quien siguió el tema en cuestión.


Desde la Cámara esperamos una nueva convocatoria para resolver cuestiones pendientes, o definir la posición de las autoridades del sector respecto de los proyectos no ejecutados y encontrar una solución virtuosa para este tema que ayude al país trazar un camino hacia los objetivos de desarrollo sustentable.


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